lunes, 18 de agosto de 2008

Callé

Callé,

Y el aire era un camino de piedras oscuras,

Callé,

Y mi voz reflejada en mi piel quería saltar.

Saltar la barrera del silencio y gritar como viento del Sahara, lleno de arena.

Callé,

y en ese camino de piedras redondas

perdí mi sentido y mis horas,

Callé

y aprendí a escuchar a esas piedras,

me enseñaron esquivar espinas de rosas,

a romper con mi voz las olas…



Hablé,

Orgulloso de tener algo que decir.