viernes, 27 de junio de 2008

Locura

Soñé con la luz de noche,
con la luna vestida de rojo,
con el brillo de unos ojos,
que nunca podía alcanzar.

Soñé con un desierto
y en el una piscina,
no de agua sino de risas
de ternura y de caricias.

Soñé que soñaba
y mi sueño desértico
no se apagaba con el sol,
solo reflejaba su poco calor

Soñé que soñabas conmigo
y en esa piscina africana
el hambre no pasaba revista,
la vida no pasaba deprisa.

Desperté queriendo soñar,
que mi sueño era real
y volviéndome a dormir deprisa
seguí llenando esa piscina.



(por la solidaridad,
le llaman Estrecho y es tan ancho….)

1 comentarios:

Raíz Verde dijo...

as distancias texemolas nós, as veces só cumpre vontade..

Soñemos!